La parábola del colibrí te dará una enseñanza que no olvidarás

En nuestra naturaleza hay una gran cantidad de elementos que nosotros como seres humanos desaprovechamos, pueden ser nuestra salvación muchas veces sin embargo no les prestamos la atención que merecen.

Muchas son las personas que si saben acerca de los secretos de la naturaleza y los emplean en su día a día, les gusta aprovechar lo que nos ofrece el mundo, lo natural, lo saludable y es que bien es sabido que lo natural es vida.

En la naturaleza hay plantas y así como los hay también se encuentran algunos animalitos que hacen vida en ella y que son muy particulares, nos hacen preguntarnos el cómo ellos han podido llegar hasta allí, y el colibrí es uno de esos animalitos.

Este animalito por lo general se considera un animal místico, está lleno de enigmas, muchas personas se impresionan al verlos y es que eso es lo que busca la naturaleza impresionarnos y brindarnos lo más que pueda y hoy te hablaremos del colibrí.

Conoce más del colibrí

Tal como lo decíamos, los colibríes pueden ser animalitos muy hermosos y que son muy curiosos ante los ojos humanos, nos llaman mucho la atención por ser como son, muchas personas les encanta verlos y esto la verdad es algo bueno.

Así como las plantas nos dan energía, los animales también lo hacen y el colibrí es uno de esos animalitos que personifica el entusiasmo, nos  envían mensajes muy importantes que pocos saben descifrar, mensajes que nos ayudan a nuestro espíritu.

Ellos son animales enigmáticos, llenos de secretos sin embargo para nadie es secreto que observar su inigualable belleza es algo emocionante, nos da vitalidad, nos enseña a ser felices absorbiendo felicidad de nuestro alrededor, tal y como ellos absorben el dulce néctar de las flores, son animales mágicos.

De estos animalitos hay una parábola que hoy queremos compartir contigo y esta es la parábola del colibrí.

“Había un bosque grande y antiguo, placido, tupido de árboles y en el que vivían infinidad de animales.

Llego el verano y con  el intenso calor  las sequías. Esto provoco que comenzaran los incendios. El fuego se extendía rápidamente por el bosque y los animales, asustados, comenzaron a huir.

En medio de la confusión, un pequeño colibrí comenzó a volar en sentido contrario a la dirección del resto de los animales.

El pequeño pájaro volaba una y otra vez hasta un lago en el centro del bosque, cargaba unas pequeñas gotas de agua y las esparcía por sobre las llamas.

Leones, Jirafas, Elefantes y otros, asombrados no dejaban de mirar al pequeño animal, en tan asombroso accionar. Luego de un buen rato de observarlo, uno de ellos le pregunto: ¿Qué estás haciendo?, ¿A dónde vas? ¿Por qué no huyes del fuego?

El colibrí, se detuvo solo un instante y mirándolos, como todos huían del lugar, les contesto: “En este bosque esta mi vida, mi nido y todo lo que construí, al igual que lo de todos ustedes. No quiero que desaparezca, y me sentiría muy mal el saber que pudiendo, desde mi lugar no hice nada. Es por eso que voy volando hasta el lago en medio del bosque, recojo un poco de agua en mi pico y la tiro sobre las llamaspara mitigar el fuego”

El resto de los animales, le decían: estás loco, no servirán unas pocas gotas para apagar tamaña intensidad de llamas, tu solo no podrás apagarlo”.

A lo que el colibrí contesto: “Es posible, es posible, solo estoy cumpliendo con mi parte”; y continuo su incansable vuelo hacia el lago…”

Esta parábola nos enseña como en equipo, trabajando juntos podemos lograr grandes cosas, más que haciéndolas solos, haz tu parte y junto a la parte de los demás sin duda harás grandes cambios.

Gracias por leernos.

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