¿Cuándo se debe usar una compresa fría y cuándo una caliente para tratar dolores en el cuerpo?

Tradicionalmente se han usado compresas frías o calientes para tratar algunos malestares y dolencias del cuerpo, ya que aunque parezca un truco sencillo es realmente efectivo, por eso aun en estos tiempo sigue siendo muy usado.

Pero ambas compresas no sirven para tratar los mismos síntomas, cada una de estas tiene una función específica, por lo tanto no puedes aplicar compresas frías y calientes en cualquier parte del cuerpo.

Por eso, hoy te orientaremos como y cuando debes usar estas compresas, para que sean realmente efectivas, logrando aliviar el síntoma o el dolor que presente el paciente, desde el más pequeño de la casa hasta el más viejo.

Regularmente las compresas as usan para bajar la fiebre o calmar un dolor, pero quizás no las estas usando de la manera correcta, por eso es necesario que te informes de que tipo de compresa debes aplicar en cada caso de salud, aquí te lo contaremos.

Usos de una compresa fría

compresas

Estas son ideales para tratar un dolor producido por un golpe, ya que evita  baja la inflamación del tejido. Puedes tratar dolor en los tobillos, rodillas o tendinitis con estas compresas, pero nunca as pongas en la espalda, pecho o estómago.

Estas pueden ser beneficiosas, ya que disminuyen el flujo sanguíneo en la zona afectada, bajan la inflamación y dan un efecto analgésico, después de aplicarlas. Además ayudan a bajar la fiebre de los niños.

Usos de las compresas calientes:

Estas compresas ayudan aliviar los dolores reumáticos. Son especiales para el dolor de espalda o pecho, pero se pueden colocar en cualquier parte del cuerpo.

Estas compresas pueden usarse solo si el paciente no tiene fiebre, para que no eleve más la temperatura. Pero pueden usarse sin preocuparte en los moretones de la piel, torticolis, espinillas, forúnculos, y para el dolor de la columna.

Estas tienen varios beneficios como el aumento del flujo sanguíneo en la zona aplicada, ayuda  a movilizar la zona afectada y relaja el musculo.

Para realizar las compresas solo necesitas humedecer un paño pequeño en agua ya sea tibia a fría, dependiendo de dónde se presenta el dolor, de acuerdo a lo que te mencionamos anteriormente. Si te gusto el articulo compártelo con tus amigos y familiares.

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